¿Sientes ese malestar constante en el abdomen, esa inflamación que no te permite vivir tranquilo?

Esa incomodidad puede ser causada por una condición que afecta tu colon, generando dolores y visitas frecuentes al baño que interrumpen tu día. Para evitar que esto te siga afectando, es clave cuidar lo que consumes: elegir alimentos ricos en fibra y bajos en grasas, y alejarte de aquello que irrita, como el café, el alcohol o la comida picante. Mantenerte bien hidratado y aprender a manejar el estrés también juega un papel fundamental.
Además, moverte y mantener una rutina activa puede ayudarte a sentirte mejor y prevenir estos episodios molestos. Y si ya experimentas estos síntomas, buscar ayuda profesional es el paso más importante para recuperar tu tranquilidad.